El resto de enfermedades siguen existiendo

El síndrome de Behçet es considerado como una enfermedad rara.

Esta patología produce la inflamación de los vasos sanguíneos que puede afectar a cualquier parte del organismo, ya sea de forma generalizada o bien a nivel sistémico. Los gobiernos de todo el mundo han destinado una fuerte inversión para hacer frente a la pandemia desencadena por el SARS-CoV-2. Han dedicado importantes recursos para tratar de frenar, o al menos tratar de mermar, la intensidad del duro golpe asestado por la pandemia en los sistemas sanitarios de los países. Siendo necesaria e imprescindible dicha inversión, no deberíamos olvidar que el resto de enfermedades siguen existiendo y que los pacientes que las padecen siguen necesitando su tratamiento y una atención médica especializada, dotada de los recursos suficientes para llevarla a cabo.

Los reumatólogos y reumatólogas continuamos visibilizando la incidencia de las enfermedades reumáticas para que la realidad médica no se diluya en el contexto actual, para que la sociedad continúe siendo consciente de la existencia de las enfermedades reumáticas. Enfermedades que, en ocasiones, no tienen una alta prevalencia como es el caso de la enfermedad de Behçet, que afecta entre cinco y 10 personas por cada 100.000 habitantes en España. El 20 de mayo se celebra su día mundial y desde la Sociedad Valenciana de Reumatología ponemos el foco de atención en visibilizar esta patología para sensibilizar sobre el impacto que genera en los pacientes.

Por su baja prevalencia en la población el síndrome de Behçet es considerado como una enfermedad rara. Esta patología produce la inflamación de los vasos sanguíneos que puede afectar a cualquier parte del organismo, ya sea de forma generalizada o bien a nivel sistémico. Es habitual la aparición de lesiones en la piel y en las mucosas, y en ocasiones se pueden encontrar otro tipo de alteraciones en las articulaciones, ojos y músculos.

La enfermedad de Behçet suele aparecer mayoritariamente entre los 20 y 40 años, aunque también puede darse en otras edades. Los datos que conocemos de esta patología apuntan a que su aparición suele ser más frecuente en los países de la cuenca del Mediterráneo, así como en los países asiáticos, aunque su distribución es universal. Más del 60% de pacientes no desarrolla manifestaciones graves a lo largo de la enfermedad, de ahí la importancia de iniciar y de seguir un tratamiento adecuado.

Esta patología puede afectar a diversos órganos y sistemas del cuerpo humano, presentando síntomas que a veces pueden ser asociados a otras enfermedades, lo que puede dificultar y prolongar el diagnóstico inicial. Por ello, resulta de vital importancia que estos pacientes recaigan en el reumatólogo, puesto que este es el especialista médico más entrenado y especializado en el diagnóstico de esta enfermedad.

Las características de esta enfermedad exigen que, además de ser supervisada y controlada por un reumatólogo o reumatóloga, también sea tratada desde una perspectiva multidisciplinar por otros especialistas del campo médico. Dermatólogos, oftalmólogos, ginecólogos en el caso de las mujeres, neurólogos y gastroenterólogos desempeñan un papel fundamental en el cuidado de estos pacientes que a menudo sufren lesiones en distintos órganos de su cuerpo.

El mensaje es claro, contundente. Es necesario facilitar y agilizar la atención sanitaria a estos pacientes para que los reumatólogos y reumatólogas puedan diagnosticarles cuanto antes y así iniciar el tratamiento de la manera más pronta posible. Con la celebración del Día Mundial de la Enfermedad de Behçet recordamos que en esta lucha contra la enfermedad la investigación sigue siendo clave para avanzar en los tratamientos.

Francisco Navarro Blasco,
Presidente de la Sociedad Valenciana de Reumatología.

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